martes, 30 de octubre de 2007

Dilema ético.

¿Es correcto castigar a aquel que causó daño, cegado por su ignorancia o/e ideales?

sábado, 20 de octubre de 2007

Belleza.

Tu belleza es inmensa, simplemente admirable, pero invisible a ojos humanos que no permiten ir más allá de la piel que la encierra, subyacente. Tu belleza es infinita y pura, pero solo los ciegos te elogian.
Tu belleza es surreal en un mundo donde tantos te enseñan a matar para sobrevivir. Tu belleza me impresiona cada que la presencio en tu manera de actuar frente a los demonios, los mentales y los de carne y hueso. Al mirar tu belleza desplegada, me invade un sentimiento de fealdad. Tu belleza debería ser galardonada y tomada como ejemplo en este mundo agonizante. Tu belleza es subyacente. Tu belleza no provoca millones de fotografías, tampoco filas de pretendientes. Ante tu belleza, luzco terrible. Ante tu belleza, lucen terribles. Tu belleza no provoca envidia, pero debería. Tu belleza es tu suicidio, me dices que te acuchillen antes de tú acuchillar. Tu belleza provoca la tranquilidad eterna de tu conciencia. Tu belleza es propia de un mundo superior. Tu belleza es inocencia en este maldito mundo. Tu belleza es tu esencia. Tu belleza te regalará el vuelo a algún lugar donde están los de tu clase. Tu belleza no sobrevive en este rincón de la galaxia. Tu belleza te hará ceder ante los millones dispuestos a robarte la vida para obtener tus modestas alhajas. Tu belleza pertenece a una utopía. Tu belleza me intimida, pues estoy acostumbrado a tus desemejantes. Tu belleza pertenece a un lugar mejor, aquí solo derramará tu sangre y lagrimas. Vete antes de que tu belleza desencadene tu desgracia. Aquí no te merecen. Ni yo mismo. Yo que te extraño y nunca te conocí.

martes, 9 de octubre de 2007

Urge culturización de planeación familiar.

Llega alguien más.
Y conjunto, una boca más, una mente más, una entidad más, por nombrar algunas.
Conjuntas llegan, necesidades básicas y no tan básicas.
Responsabilidad para cumplir con los cuidados necesarios para asegurar la supervivencia del nuevo individuo que entre tanto semejante, ni individuo parece.
Una realidad que de tan presente y cotidiana, ya tantos consideran adecuada.
La curiosidad me aborda y decido consultar las estadísticas de la famosa tasa de natalidad. Los resultados son escabrosos.
Las estadísticas ya no lo dicen, lo gritan.
Tan cínica e irónica es la realidad plasmada en aquellos números.
Para ponerlo simple, me resulta francamente absurdo que en países de primerísimo mundo nazcan en proporción, menos bebes de los que nacen en aquellos cuya situación económica es todo, menos afortunada.
Y con situación económica me refiero en este caso, al contexto financiero que viven la inmensa mayoría de los habitantes de este país. Una situación que a mi humilde parecer, es infinitamente inadecuada para darse ciertos lujos, como ese de andar cultivando hijos al por mayor; Suficientemente baja para autoexigirse el uso del condón o cualquier otro método anticonceptivo y no atenerse a una suerte inexistente, pues bien se dice por la calle que antes de llover, chispea.
Me preocupa la inconciencia que demuestra este fenómeno, inconciencia del tiempo disponible y del tiempo requerido, del dinero disponible y del dinero necesario.
Me apena la carencia de ambición por dedicarle más en todos los aspectos a un hijo, la lógica utilizada por los padres que mas que irracional, me parece egoísta.
Diez desnutridos, ¿por qué no dos sanos? Inconsistencia en todos los aspectos que considero de carácter indispensable en la formación de un hijo.
Ante una diversidad y profundidad de factores que me abruma, confieso que mi interés no es realizar un estudio sociológico, creo suficiente el sentido común y la información disponible a pocos clics para deducir las causas que originan esta realidad.
Mi interés es más bien, expresar una crítica destructiva a la ineficiencia del sistema de educación y fomento de cultura social que en las estadísticas se plasma conforme cada censo y estudio de tasas de natalidad.
De una u otra manera aquellos a los que les corresponden dichas cuestiones, deben ingeniárselas para generar conciencia en la sociedad actual, en la familia promedio.
Ya no es tolerable permitir el incremento desenfrenado de la miseria a estas alturas de la historia. No es suficiente con desarrollar líneas de atención, impartir talleres y demás proyectos cuyo impacto en la mentalidad de la gente es tan bajo que prácticamente inexistente.
Se necesita una imparcial y provocadora reforma educativa que derive en una reforma cultural en la sociedad actual y por ende en las nuevas generaciones.
Se necesita una voluntad ardiendo en impaciencia por el deseo de cambiar las cosas por parte de aquellos que tienen las herramientas financieras, sociales y políticas necesarias para generar un cambio notorio, inminente.
Gozaría pensar que algún día, lo atrás mencionado se concretará gradualmente pero, ante la voraz magnitud de la realidad, mis anhelos me parecen poco más que una utopía.

domingo, 7 de octubre de 2007

Hoja en blanco.

Me fascina tu aspecto, tan sobrio.
Te conozco bien, a pesar de que mi sed de expresión te destruye en pocos instantes.
Te miro fijamente, antes de liberar a mis manos que esperan tranquilas el impulso eléctrico que depara tu aniquilación.
Y aunque te aprecio tanto, nunca te extraño, porque sé que siempre volverás apenas lo desee. Admiro tu disposición, tu frescura. Luces radiante.
Tu estética es tan pura, tan libre de cualquier adorno ostentoso.
A diferencia de algunos comentarios que he escuchado y leído, tu apariencia me motiva, me emociona, me gusta saberte en esencia, vacía, pues sé que al terminar, te habrás deformado a mi completo gusto y voluntad. Eres flexible. Eres hermosa.
Para los que te temen, tu personalidad es aplastante.
Para mí, no tienes personalidad.