¡Que acelerada andas mi vida!
Cierro los ojos y ya te oscureciste, los cierro otra vez y te me cambias de mes; y así nomás ya tengo tres años más que ayer.
Nunca dejas de seguir y en tu frenetismo se te olvida que me estas haciendo viejo, ¡hay que comer bien para aguantar tu paso! Pero me tomo unas pastillitas y dicen que no me voy a oxidar, unas más y dizque espanto a los virus, y de tantas ya ni se para que sirve cada una, pero el chiste es que sirven, me dicen mis queridos. Pero un día me voy a cansar y ahí te voy a dejar, ojala mi despedida sea con detenimiento y anticipación, siempre sobran cosas que decir cuando es la ultima vez.
Como sea, te dejo ir a cien por hora, pero yo manejo; serás ágil al volante pero es que en medio de tu apuro se te olvida que no vamos para donde esos de enfrente. Ponte flojita vida que vamos por camino sinuoso y acá los señalamientos escasean; no alcanzarás a ver la gran torre de oficinas en el horizonte, pero no por eso te me asustes, que vamos bien.
¡Aunque claro que podríamos ir mejor! Pero tú sabes que esto de guiarse por un mapa mental a veces confunde; hay que pararse a ver como luce el paisaje y si da confianza pues hay que seguir, y sino, pues a veces también, pero solo a veces.
En fin, tú acomódate y reposa tranquila, que veinte años de corretiza, de menos una gota de sudor han de haberte sacado…
viernes, 13 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
...y en menos de lo que canta un gallo, ya la hiciste, te hiciste famoso, y lo fuiste a gritar por las galaxias con gatuna compañia...
Alex Alex
Publicar un comentario