Me disgustan sobremanera aquellas personas que gozan de cuestionar con insistencia los ideales contrarios, presumiendo una inteligencia inexistente al idear argumentos que según su mentalidad, desploman por completo la idea rival o diferente, digo inexistente porque se necesita ser digamos, un tanto estupido, para desvalorar la relatividad y la validez de la divergencia de pensamiento. Me disgustan aquellos que cuestionan maneras diferentes, que cuestionan hábitos ajenos cuya influencia en su vida es nula, que creen su verdad como la absoluta y que proclaman las demás como tontas o ciegas. Urge retirar preceptos y prejuicios que derivan tan solo en reclamos faltos de argumentos y fuera de lugar.
Cuantos de todos los habitantes del planeta son dignos de ser nombrados civilizados o siquiera pensantes; veo tantas conductas presentes en las calles más lideradas por el prejuicio, el instinto y el reflejo inmediato ante el entorno, que por la tolerancia, el razonamiento y el dialogo, y así tienen el descaro de decirse civiles. No estoy hablando de una educación académica, sino de una formación de valores de tolerancia y respeto, ese sermón que tantos tratan de inculcar de manera aburrida y me atrevo a decir, errónea. Hay que ser prácticos a la hora de instruir a la sociedad, hay que ser agresivos en argumentos, basta de sermones morales que provocan poco más que bostezos.
No demando mucho, demando tolerancia y sentido común, ese que tantas veces es el menos presente en los paseantes que veo día con día, logrando burlescos comentarios ante lo extravagante, lo desemejante; comentarios ofensivos que pecan de vulgares, ignorantes y por si fuera poco, faltos de ingenio. Demando también a los bastardos que desvisten con la mirada a las mujeres, valiéndoles nada la jodida incomodidad e intimidación que logran, algunos haciendo incluso declaraciones burdas cuyo objetivo desconozco, ¿demostrar virilidad acaso?; la virilidad real es un concepto que sus mentes repletas de mierda no alcanza a conocer, me asquean sus manifestaciones escandalosas, primitivas, que denigran la capacidad de pensamiento de lo que llamamos el hombre civilizado; ¿civilizado?, civilizados los animales.
viernes, 16 de noviembre de 2007
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2 comentarios:
Vamos, no seas tan duro con el mundo. Ser tolerante también significa tolerar la intolerancia.
Blog de gran interés, seguiré pasando. Saludos.
me guustaa como pieensas; me encantaan tuus palabraas y tuu vocabulaario jee : )
un beso.
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